La importancia del Archivo como institución para la conservación del patrimonio musical es innegable. Sin embargo, desde una perspectiva hermenéutica, el legado musical cobra sentido en el acto de la interpretación. En este contexto, la Banda de Música de Estella lo actualiza en el presente, estableciendo un diálogo directo con la memoria sonora de Estella-Lizarra.
El programa está dividido en dos partes claramente diferenciadas por sonoridad, aunque ambas estrechamente vinculadas al folklore de las regiones a las que aluden. La primera está integrada por obras internacionales escritas para banda, mientras que la segunda está dedicada a composiciones para gaita y banda, poniendo de relieve el diálogo entre la agrupación y una de las sonoridades más características de la tradición musical navarra, especialmente la vinculada a Estella-Lizarra.
A modo de obertura se introduce Estella, marcha oficial del Excmo. Ayuntamiento de Estella, compuesta por el músico estellés Marino Apesteguía, quien fuera director de la banda de música en la década de 1940. Es una marcha que, a día de hoy, continúa acompañando algunos de los actos oficiales de la corporación municipal. La versión que se interpreta está arreglada para gaita y banda por el compositor Tomás Aragüés Bernad, vinculado al ámbito musical vasco-navarro.
La primera parte se inaugura con Accretio, del compositor holandés Eric Swiggers, quien plantea una reflexión musical sobre el crecimiento y la cohesión comunitaria, inspirada en una escultura urbana de Laarbeek (Países Bajos). Su escritura se articula mediante la alternancia de secciones rítmicas de gran energía y episodios de carácter lírico y expresivo.
A continuación, se interpreta Songs from the States, pieza en la que el arreglista Nahoiro Iwai reúne diversos temas de la música popular estadounidense, entre ellos Jambalaya, asociado al repertorio cajún. El medley ofrece una lectura estilizada de distintos lenguajes del folklore norteamericano.
Por su parte, Ireland: Of Legend & Lore, del estadounidense Robert W. Smith, se adentra en el imaginario histórico y legendario irlandés mediante melodías tradicionales. La obra articula tres secciones contrastantes en las que conviven materiales de carácter marcial y danzable, evocando paisajes, castillos y figuras míticas del país.
Para finalizar la primera parte se cierra con Let Me Entertain You, que traslada al ámbito de la banda algunos de los temas más representativos del pop-rock británico de Robbie Willliams.
El segundo bloque pone de relieve el papel de la gaita como instrumento solista y su versatilidad dentro del contexto sonoro de una formación como la banda. En Estella esta relación cuenta con una larga trayectoria, cuya primera referencia documentada data de 1879. Ya a finales del XIX, los conciertos conjuntos fueron frecuentes, especialmente durante las fiestas de San Fermín. La tradición se ha visto reforzada en la actualidad gracias a la labor ejercida por los Gaiteros de Estella y por los encargos que, desde la creación de la banda de Estella en 1993, han favorecido la plena incorporación de la gaita al conjunto instrumental. En este sentido, las composiciones de este apartado responden a peticiones realizadas por los propios gaiteros a distintos compositores. Las tres primeras obras son fruto del trabajo de adaptación para gaita y banda del arreglista Ángel Briz Lázcoz, figura destacada en la recuperación del patrimonio musical de Navarra y País Vasco.
Nobleza Obliga está originalmente compuesta por el músico aragonés Enrique Broca (1843-1900), quien fue también concertino de la Orquesta Santa Cecilia. Se trata de una rapsodia sobre temas vasco-navarros, galardonada en el Certamen Científico, Artístico y Literario de Pamplona durante los Sanfermines de 1884.
Desde Cataluña, Puigsoliuenca, de Marc Timón i Barceló, revisita la obra Puigsoliu de Joaquim Serra, un poema sinfónico para cobla —formación instrumental catalana asociada a la sardana— considerado una de las composiciones más representativas de autor. A partir de sus temas, Timón construye esta sardana en conmemoración a Serra.
Capricho Vasco, compuesto por el virtuoso violinista navarro Pablo Sarasate (1844-1908), está inspirado en unos versos de su hermana Paquita y en elementos del folklore, como el zortziko, originalmente escrito en compás ternario. La versión interpretada, sin embargo, refuerza su carácter mediante el compás de 5/8 característico de este género.
El programa concluye con Lizarrako Irudiak (Imágenes de Estella), del compositor navarro Koldo Pastor. La obra se concibe como un tríptico que evoca tres estampas típicas de la ciudad del Ega: “Erraldoiak”, inspirado en los desfiles y bailes que realizan los gigantes en fiestas; “Los Llanos”, un movimiento lirico y contemplativo que describe un paseo junto al rio Ega; y “Jurramendiko Hegaletan”, donde se combinan con aire de zortziko materiales contrastantes hasta una conclusión de gran expansión sonora.
Judith de Miguel Rubio
Asociación Cultural “Unión Musical Estellesa” / Lizarrako Musika Kultur Elkartea
Banda de Música de Estella / Lizarrako Musika Banda
Presidenta
Intérpretes
Programa
Lugar: Patio ajardinado del Archivo Real y General de Navarra
Hora: 12 h.
Acceso libre y gratuito hasta completar aforo.